lunes, 15 de octubre de 2018

Creación literaria / Narrativa breve / 13 y 14 de octubre / Comitán de Domínguez, Chiapas.


A petición del mar / Joaquín Vázquez Aguilar


escribo

como el que por primera vez se ve las manos
y tiene sed
y bebe golondrinas

no dejo más huella
que la de mis pies en la arena del mundo

porque como nací pájaro
crecí árbol
y llegué camino

sólo tuve
la vecindad del viento
su puerta
su morral
su tinaja de agosto
juegos
hermanos
abuelos (con su tos y todo)
tíos
novias
y padres
morenos diariamente
resbalándoles el sol
para el maíz
(por eso recuerdo siempre
alegría de camisa rota
y corazón alrededor)
pero los juegos se quedaron en las calles
después las novias en las cartas
y un día
los abuelos nos vistieron de negro

y el pueblo
en fin
partió a caballo hacia el recuerdo

qué queda, pues, entonces
sino siempre el viento y sus historias
y nuestra espalda con su dolencia de estaciones
y unas ganas inmensas de retornar
quién sabe a dónde

entró en palmera mi dolor
salió de sus palmadas inmediatas
en puerto han acabado los barrotes del cráneo
el grito en pájaro

en qué termina el mar             sino en gaviotas
en qué la luz             sino en amor
y la sombra             en amor
y la luz y la sombra             sino en cuerpo
y el planeta inseguro                    sino en día
en qué termina el asfalto             sino en peatón airoso
en qué el payaso                sino en pupila humana
en qué el camino               sino en nuestra casa



Uno va por ahí trillando el presente en aras de un pretérito vivo, de recuerdos que se guardarán en la memoria y nos acompañarán cuando partamos a la región del misterio. Hoy se queda conmigo la clara mañana de Comitán, los seres vivos; el asombro... ¿Cuál es la fórmula para el asombro? ¿Cuál, para la nostalgia? De nuevo. Uno va por ahí, por la vida, saltando, ¡viviendo! Actuar no es el modo; vivir, sí. ¿Y el futuro? Se construye en el presente de manera circular, hasta volver donde se comenzó para revisar, quedarse con lo bueno, y mejorarlo. Lo que no funcionó se transforma, y entonces se resignifica, se reconstruye edificando sobre lo trillado, sobre lo andado una y otra vez para ser cada vez más humanos, aportando un miligramo de nuestra existencia y mejorar, aunque sea un poco, lo que nos rodea.


El fin de semana fue la última sesión del módulo dos, sobre narrativa breve, del diplomado en creación literaria convocado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, a través de la escuela de artes. Se trató de recapitular un poco de las sesiones anteriores, y apastillar (gracias MAC, por el regalo) con la última de las herramientas pendientes, siendo el caso la creación de personajes. Lo dejé al final con el propósito (mío, nadie me lo indicó) de enlazar el módulo tercero, sobre novela. No sé si lo logré, pero lo que sí sé es que mientras compartía esa información, una especie de vacío se me iba formando en algún lado de mi "cuerpazo" (los mal intencionados dirán "puercazo", pero no me importa), y no me dejaba concentrar. Recurrí al maestro Chimal (¿Cómo empezar a escribir historias?) para dar la última sesión:


Las herramientas básicas para la creación de un personaje es la descripción psicosocial, que describe las  características personales y físicas:

  • Nombre.
  • Sexo.
  • Edad.
  • Raza (o especie, si es el caso; por ejemplo, si es un perro en una fábula, o si es extraterrestre).
  • Color y estilo de pelo.
  • Complexión.
  • Peculiaridades físicas.
  • Estado de salud.
  • Adicciones (si las tiene).
  • Manera de vestir.
  • Higiene.


 Las características sociológicas:

  • Estado civil.
  • Antecedentes familiares (aquí se puede incluir toda la información necesaria para conocer su origen y sus circunstancias actuales).
  • Clase social.
  • Educación.
  • Situación económica.
  • Ocupación actual.
  • Ocupaciones anteriores.
  • Intereses (aquellas cosas que le gustan o le llaman la atención).
  • Contactos sociales (aquellas relaciones que influyen positiva o negativamente en su vida).
  • Ética y moral (los principios por los que se comporta en general).
  • Inclinaciones políticas.
  • Deportes.
  • Aficiones (pasatiempos o modos en los que se ocupa de lo que le interesa).
  • Nivel de idealismo (qué tanto desearía que el mundo fuese distinto de como es, más cercano a una imagen ideal).
  • Nivel de pragmatismo (qué tanto está dispuesto a transigir o ceder en sus objetivos; qué tanto está dispuesto a cambiar lo que quiere por lo que puede tener).
  • Nivel de materialismo (no se refiere a su interés por las cosas materiales, sino a qué tanto cree en lo que existe más allá de lo visible y lo comprobable, lo tangible).
  • Capacidades intelectuales.
  • Nivel de ambición (qué tanto se esfuerza por conseguir lo que quiere).


Características psicológicas:

  • Fantasía favorita.
  • Paradoja entre deseo y realidad.
  • Fobias.
  • Preferencias sexuales.
  • Valores.
  • Cualidades.
  • Habilidades.
  • Defectos.
  • Conducta antisocial.
  • Gustos.
  • Aversiones.


Además de la plantilla de idiolecto. La lengua, tal y como la usa un individuo en particular: el modo característico de hablar de una persona o de un personaje. Éste es un aspecto de la creación de personajes que a veces se pasa por alto, pero que resulta importante. Sus componentes principales son:

  • Vocabulario: qué palabras utiliza el personaje.
  • Gramática y sintaxis: cómo se estructuran las frases.
  • Acento o dialecto: estos nombres se otorgan a las variaciones en el idioma que se dan en una región determinada del mundo.
  • Jerga profesional: éste es el vocabulario especializado de un oficio o profesión.
  • Argot: es el vocabulario proveniente de una cultura o grupo social específico.“
  • "Malas” palabras: son términos que se consideran vulgares en una lengua determinada y que se utilizan, a sabiendas de que se les ve mal, en momentos de gran intensidad emotiva (de ira, sobre todo, pero a veces también de tristeza, frustración o hasta alegría).
  • Estilo verbal: aquí no se trata de palabras precisas, sino del modo en el que las palabras son afectadas por características particulares (físicas sobre todo) de los personajes.
  • Subtexto rutinario: éste es el elemento más sutil del idiolecto, pues se trata de la actitud o los elementos no verbales que se dejan entrever en el diálogo.


Estas "plantillas" o fichas funcionan a plenitud en la construcción de una novela, más que en la construcción de un cuento, ya sea moderno o posmoderno. Sin embargo, y con el afán de experimentar, se realizaron palimpsestos con tres elementos bien delineados psicológica, sociológica y dialectológicamente hablando. Personajes clásicos de novelas clásicas, metidos en un cuento corto, muy corto o ultracorto, resultando escritos atractivos en su experimentación (no parodias), creando otras realidades que no tenían nada (o casi nada) que ver de sus "realidades" originales.


En suma, en el módulo dos se construyeron cinco historias (1. tema libre; 2. fantástico; 3. maravilloso; 4. palimpsesto; 5. Lipografía). ¿Es lo único que existe? Por supuesto que no. Lo tratado fue apenas una parte de las múltiples posibilidades que existen en la narrativa breve. Fueron ocho módulos que se compartieron entre la teoría de la narrativa breve, la experimentación a través de la escritura, y el juego (que no chacota), algo que en lo particular destaco sobremanera, porque considero es de donde se parte hacia el éxito, o el fracaso, si de ganar lectoescritores se trata.


Al principio de este choro mareador dije que no hay fórmulas para escribir minificciones (ni cuentos,  poemas o novelas), que la única receta que conozco es la de VIVIR. Me corrijo. Hay estructuras que se pueden imitar, modificar o romper, en aras de la experimentación, la cuestión acá es QUÉ CONTAR.


Es decir, al final queda la anécdota, el hecho, el asombro. Sin embargo hay reglas gramaticales que no se pueden pasar por alto (ni modos), pero no es lo primero a la hora de escribir. Al comenzar a pergeñar una historia debe de vaciarse lo que se tiene imaginado. Suponga usted que se deja poseer por algún espíritu que le obliga a redactar sin reglas ni estructuras: pura y llana historia. Cuando termina la posesión se encontrará con un escrito al que deberá meter a la pulidora, donde se someterá al castigo de la regla gramatical. No al contrario.


De a poco se va haciendo callo en esto de pulir o limpiar (o delinear) la escritura. Se van aprendiendo trucos para evitar "lugares comunes", oraciones flacas, párrafos planos. Y no hay mejor manera de aprender dichos trucos, que equivocándose. No debería existir mejor crítico que uno mismo, pero eso cuesta trabajo cuando se es débil, enamoradizo de lo propio, y hasta ególatra. Los errores son los mejores maestros, y debe haber alguien con más cicatrices para que comparta su experiencia.


Esa generosidad, desafortunadamente, no es la mejor cualidad de muchos, quienes se consideran mejor posicionados en el noble arte de la literatura, y no comparten las mejores rutas para avanzar como escritor. Insisto, de la cantidad saldrá la calidad, y no al contrario. ¿Qué tiene de malo decirle a otro que el abuso de X o Y palabra, "aplana" su redacción? Algunos argumentan que si el "estilo", que sí el "género", que si esto; que si lo otro. Al final terminan asegurándose de que sigan igual de planos, para no arriesgar, "combatiendo" a la posible "competencia".


Insisto. No soy el mejor escritor del planeta, ni quiero. Yo escribo porque se me da la regalada gana. Escribo porque soy un testigo de mi tiempo, porque soy humano antes que "artista", porque no quiero ser esclavo (aunque lo sea de alguna u otra manera, literal o figurada), porque estoy vivo.


Le agradezco a la poeta Yolanda Gómez Fuentes la invitación, también a mi amigo Arturo Novelo, coordinador y miembro activo del taller, y que tuvo que soportarme estas ocho sesiones, pero sobre todo a mis compañeros (y espero, desde ahora, mis amigos todos) con quienes compartimos el cómo se pasa la vida... tan callando. Doy las gracias, porque aquel que no sabe ser agradecido es una gran mierda apestosa, aquí, allá y acullá.


Cierro esta tanda emocionado. Somos compañeros de vida, de historias, de escritura, de lecturas y hasta de borrego, incluidos los testículos (del borrego, no interpreten mal)... Por mejores misterios...

martes, 9 de octubre de 2018

Creación literaria / Narrativa breve / 6 y 7 de octubre / Comitán de Domínguez, Chiapas.


NI somos todos los que están, ni están todos los que somos. Diecisiete compañeros de salto, quienes literalmente saltamos para donde sea, y en ésta ocasión fue hacia el pastel. Parafraseando al Zopi: ¡Estuvimos de pasteles largos! ¿Dónde? En la tercera sesión del Módulo II de Narrativa Breve, parte del diplomado de creación literaria, convocado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.


Nos acercamos al cierre del módulo, y para mí la experiencia ha sido más que grata. La brevedad es un arte largo, algo contradictorio por la naturaleza que la gobierna. La mañana del sábado seis de octubre abrimos plaza revisando los escritos realizados sobre lo Fantástico y sobre lo Maravilloso. Hubo de todo, como en botica, destacando la voluntad por narrar entre los compañeros. Una constante fue las situaciones vividas por los personajes en los relatos, que no importando el escenario ficcional, la gran mayoría (sino es que todos) terminó tratando asuntos propios de los humanos:


sus venturas y desventuras, sus éxitos o fracasos, sus pasiones, sus rabias, sus anhelos. ¿Y por qué sucede eso? Pues porque no conocemos otra manera de vivir que no sea la nuestra. Aun cuando el personaje sea un pez Koi, con las piernas de Ana Gabriela Guevara y habite un planeta en alguna de las miles de millones de galaxias de un cuadrante específico del universo, terminará enamorándose, decepcionándose, yendo de antro, pidiendo fiado o sintiéndose más que otros. ¿Curioso, verdad?


Dijeran en mi segunda patria (no pregunten cuál, porque me lastima) "¿Caso hay más, pué?" De nuevo, la fórmula para escribir historias no existe. Existe la disciplina, la constancia, los ritmos y hábitos personalísimos. Encontré el libro de Alberto Chimal "Cómo empezar a escribir historias", publicado por el PNSL, que resultó ser una buena opción para compartirla con mis compañeros. Ya antes dijimos que la brevedad (en cualquiera de sus manifestaciones) tiene su mejor lugar en las Salas de Lectura, de fácil consumo, nutritiva y detonadora de más lecturas y lectores.


Chimal no hace distingo entre cuentos y novelas, cortas o largas, etcétera, sino en las estructuras narrativas. Propone, de entrada, ocho ejercicios básicos para escribir:

1). Recordar un suceso importante o interesante de la última semana y contarlo.
2). Pedir a otra persona que cuente un suceso importante o interesante. Luego, escribirlo en tercera persona.
3). Escribir una nueva versión del ejercicio anterior, cambiando de tercera persona a primera persona.
4). Encontrar una noticia interesante en el periódico, relacionada con personas que no se conozcan.
5). Ver una película y hacer un resumen o sinopsis de la misma, es decir, escribir todos los hechos relevantes que suceden en la historia, desde el principio hasta el final.
6). Escribir en tercera o en primera persona un sueño que se haya tenido. Mientras más extraño, mejor.
7). Imaginar a una persona con algún rasgo de carácter distinto del propio.
8). Imaginar otra cosa interesante que pudiera haberle pasado al personaje inventado en el ejercicio anterior y escribirla como una nueva historia.


También nos habla de los elementos de la historia, destacando: Mundo narrado: Todas las historias proponen un escenario en el que ocurren los hechos que cuentan (mundo ficcional). Personajes: Todas las historias proponen personajes. Un personaje es un “ser imaginario”, un “ego imaginario”. Tiempo: Dado que cuentan hechos sucesivos –en un periodo que puede delimitarse con precisión o no–, todas las historias proponen el transcurso de cierto tiempo: El tiempo narrado (el tiempo interno de la historia: la edad, la época, etcétera) y el tiempo de la narración (la duración del texto).

Este último elemento necesitó de una precisión, porque es de vital importancia en la narrativa breve: EL TIEMPO DE LA NARRACIÓN. ¿Cuánto debe durar un cuento breve? Es complicado medirlo. Un cuento muy corto (200 a 1000 palabras) puede durar de dos a seis minutos, aproximadamente. Es chocante hacer estas mediciones, porque a la hora de escribir no se tiene conciencia de eso (¡Qué bueno!). A lo mucho, atinamos a decir en los ejercicios planteados: "extensión de una cuartilla". ¿Cuánto es eso en el tiempo de la narración? Se los dejo de tarea.


Ya que estamos en estos menesteres del tiempo, nos entera Chimal de que hay tres estrategias de manipulación del tiempo que se pueden considerar las más relevantes:

1). La historia omite ciertos momentos del tiempo.
2). También sucede que la historia “salte” hacia atrás en el tiempo. A esto se le llama analepsis o, utilizando un término en inglés que proviene del mundo del cine y la televisión, flashback. (Crónica de una muerte anunciada)
3). Algo un poco menos usual es lo opuesto de la analepsis, que se conoce como prolepsis o (en inglés) flashforward: el salto hacia adelante en el tiempo.

¿Y la elipsis? Es la técnica narrativa (y cinematográfica) que consiste en la supresión de algún acontecimiento dentro de la linealidad temporal del relato o la historia.

La diferencia entre una prolepsis y una elipsis es que en la segunda nunca volveríamos a lo que se omite, y en la prolepsis sí lo hacemos: el flashforward se reconoce como tal cuando termina y volvemos al “presente” de la narración.


Otros elementos fundamentales son: La trama. En las historias hay siempre una serie de causas y efectos, de sucesos que van uno tras otro en el tiempo de lo narrado: acontecimientos que ocurren a los personajes que habitan el mundo de la historia. Y La estructura. Planteamiento: Descripción de la situación inicial del mundo de la historia. Desarrollo: Serie de sucesos que modifican de alguna manera la situación inicial descrita en el planteamiento. Estos sucesos son acciones de los personajes de la historia, tomadas por decisión propia o reaccionando a otros sucesos más allá de su control. Y la Conclusión: Es el final de la historia, en el que el mundo narrado llega a una nueva situación que es consecuencia de lo ocurrido durante el desarrollo y, en general, de una última serie de sucesos.

¿Y la jerarquía de los personajes? Protagonista: el personaje más importante. Antagonista: el opositor del protagonista. Secundario: son aquellos con una presencia importante en la historia pero que no la abarcan por completo, como sí suelen hacerlo protagonistas o antagonistas. Incidental: son los aparecen brevemente en las historias.

Hablando de personajes, acá beto y Benito (Los Benitos), quienes son los personajes más entrañables (por mucho) que he hallado en los últimos años, en Comitán. Esa mañana me compartieron un vaso de chocolate y un "panito", y sus historias breves, felices a pesar de lo difícil. Yo, por supuesto, lo acepté TODO, y mi corazón siguió saltando igual que un resorte. ¿Cómo empezar a escribir historias? ¡Parfavar!

Cuando hay personas, hay conflictos.

1). Un personaje contra otro. Éste es el tipo más simple: protagonista contra antagonista.
2). Un personaje contra un grupo. En este caso se trata de un individuo contra varios.
3). Un personaje contra sí mismo. Este tipo de conflicto es también muy frecuente.
4). Un personaje contra una fuerza impersonal. Este conflicto es menos usuaL. Fenómenos naturales o bien una casualidad desafortunada, o cualquier otra fuerza que no tenga conciencia ni intención alguna de oponerse al personaje.
5). Un personaje contra el destino. (¡Pinche destino!, dijera Filiberto García)

De acá nos fuimos directo a construir historias con escenarios y personajes ya hechos con anterioridad, de donde saldrán palimpsestos que les enseñaré en la próxima entrada.

Por mejores lectores y escritores!

lunes, 1 de octubre de 2018

Creación literaria / Narrativa breve / 29 y 30 de septiembre / Comitán de Domínguez, Chiapas.

Volví a Comitán, como a veces vuelven los adioses, para reencontrarme con los compañeros del Diplomado en Creación Literaria. Nos dimos el gusto de darnos la bienvenida con las Videohistorias lectoras de cada uno. Fue un hallazgo feliz, un reencontrarnos con nosotros (bendita otredad) y consigo mismos. Un ejercicio que nos confirma que estamos construidos de historias. Hubo de todo, igual que en la botica del doctor Belisario Domínguez. Después tuvimos que entrarle a la talacha radiográfica, para agarrarle distancia a la brevedad. Les comparto lo visto, teorizado por *Lauro Zavala.


¿Qué tanto es tantito?... Formas de Escritura Breve con valor literario:

HAIKU     (17 sílabas: 5 -7-5)

Ejemplo:

¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?

#

Al Fuji subes
Despacio –pero subes,
caracolito


EPIGRAMA

Es una composición poética muy breve, que expresa, de forma ingeniosa, un único pensamiento principal, que puede ser festivo o satírico.

Ejemplo:

“Aquí yace bocarriba uno que cayó de bruces muchas veces en la vida”.

“Nerón quiso que Roma fuera honrada: así pudo robar sólo él”.


POESÍA / CUENTO FRACTAL

Se forman gracias a un principio de repetición, en el cual se puede observar una “imagen” desde cualquier ángulo.

Ejemplo: (sintagma / paradigma)

“El amor es el silencio más fino”.

“El amor es el silencio más FRÍO”.

“El amor es el    ECO    DEL   RÍO  ”.

“El amor es TU CAMINO Y EL MÍO”.


La estética del Cuento Corto

Debido a su proximidad genérica con otras formas de la escritura, al tratar  de ofrecer una definición del Cuento Breve, nos enfrentamos a varios problemas:

PROBLEMA GENÉRICO: ¿SON CUENTOS?
PROBLEMA ESTÉTICO: ¿SON LITERATURA?
PROBLEMA DE EXTENSIÓN: ¿QUÉ TAN BREVE PUEDE SER UN CUENTO BREVE?
PROBLEMA NOMINAL: ¿CÓMO LLAMARLOS?
PROBLEMA TIPOLÓGICO: ¿CUÁNTOS TIPOS DE CUENTOS MUY BREVES EXISTEN?
PROBLEMA DE NATURALEZA TEXTUAL: ¿POR QUÉ SON TAN BREVES?

LA EXTENSIÓN DE UN CUENTO CONVENCIONAL OSCILA ENTRE LAS 2,000 Y 10,000 PALABRAS. POR DEBAJO DEL LÍMITE DE LAS 2,000 PALABRAS PARECE HABER TRES TIPOS DE CUENTOS, DISTINTOS ENTRE SÍ:

CUENTO CORTO: 1,000 A 2,000 PALABRAS.

CUENTO MUY CORTO: 200 A 1,000 PALABRAS.

CUENTO ULTRACORTO: 1 A 200 PALABRAS.


CUENTO CORTO: 1,000 A 2,000 PALABRAS.

Un cuento corto puede narrar un incidente o condensar una vida, o bien puede adoptar un tono lírico o alegórico. En el cuento corto, lo que observamos es la reacción de un personaje ante un momento de tensión súbita. El cuento corto es protéico.

“Pequeños cuentos misóginos” Patricia Highsmith


CUENTO MUY CORTO: 200 A 1,000 PALABRAS.


Un cuento muy corto es la historia (o historias) que alguien puede relatar en lo que bebe una taza de café, o en lo que dura una moneda en una caseta telefónica. En todas las formas del cuento muy corto se condensan las estrategias utilizadas en el cuento corto. Ruptura de la secuencia narrativa en dos clases de cuentos: “Elípticos” (cuando se omiten fragmentos del relato) o “Metafóricos” (cuando algunos fragmentos del relato NO SON OMITIDOS, sino sustituidos por elementos disonantes e inesperados. Los títulos de estos cuentos suelen ser enigmáticos o ambiguos. Los finales también enigmáticos o abruptos. Se requiere que el lector participe activamente para completar la historia.


Dimos lectura a Cantata a Satanás, texto lipográfico aparecido en“Las vocales malditas” / Óscar de la Borbolla; autor que desborda audacia e ingenio en la construcción de estos cinco cuentos.


CUENTO ULTRACORTO: 1 A 200 PALABRAS.

 Constituye el conjunto más complejo de materiales de la narrativa literaria. Tienden a estar más próximos al epigrama que a la narrativa genuina. La fuerza de evocación que tienen los cuentos ultracortos (minificciones, minitextos, textículos, microtextos, etcétera) está ligada a su naturaleza propiamente artística, apoyada en dos elementos esenciales: 1. La ambigüedad semántica, y 2. La intertextualidad literaria o extraliteraria.

Texto: Hipotexto = Fuente.
Texto: Hipertexto = Derivación.

Uno de los más importantes cuentos ultracortos de la tradición literaria mexicana es “A Circe”, de Julio Torri*, sobre una "escena" de La Odisea: el pasaje del canto de las sirenas.

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*(“Circe” / Agustín Bartra; “Aviso” / Salvador Elizondo, son otras hipertextualizaciones sobre La Odisea)



Después de este paseo por el ideario de la brevedad, nos enfocamos en escribir los ejercicios dos y tres (un cuento corto FANTÁSTICO, y otro cuento más, pero MARAVILLOSO), que se suman al cuento corto con tema libre, de un total de cinco.

Distinguimos la "diferiencia" entre Fantástico y Maravilloso, basados en el libro de **Omar Nieto, lo que dio la pauta para el ejercicio de la narrativa breve entre los compañeros de salto. Varias son las historias, varios los atrevimientos. Algunos más audaces que otros, pero en suma textos entusiastas, a los que iremos dando vueltas de tuerca, para apastillarlos después (a los textos, no a los autores).

Ya casi termina este salto, por mejores lectores y escritores...




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Bibliografía:

*"La minificción bajo el microscopio" / Lauro Zavala / UNAM
**"Teoría general de lo fantástico" / Omar Nieto / UACM

martes, 25 de septiembre de 2018

¡Ajuste de cuentos! / Queremos que en Chiapas se lea más / Villaflores / 19 de septiembre



Nos invitaron a Zopi y yo YomeroMaromero, para compartir y acompañar el proyecto Queremos que en Chiapas se lea más. Fomento a la lectura, el libro y formación de promotores de la lectura. Ramón Martínez Mancilla, jefe de la oficina de fomento a la lectura, acompañado de Liz, Teresita y Hervin, son los autores intelectuales y materiales de esta querencia.


Fue en la ciudad de Villaflores, el pasado miércoles 19 de septiembre, en la Biblioteca José Emilio Grajales. El salón estába pulcramente ordenado, pero llegué a desordenarlo todo, siguiendo los sabios consejos de mi colega de gorgoritos, mi amigo Zopi.


¿Te acuerdas? Pregunté a cada uno, y aun cuando les costo, terminaron recordando mucho más de lo que esperaban. Ustedes se acuerdan... ¿o no? De cuando estábamos todos juntos, apretados, eramos todos y uno... y después estallamos y... y... y desde entonces no hemos dejado de multiplicarnos. Animales del lenguaje... hablantes... nutridos de historias propias y ajenas, reales o imaginadas. 

Zopi comenzó leyendo lo que a continuación les comparto, del taller les cuento luego, solo sé decirles que, jugando, es la mejor manera de compartirnos. Bien lo dijo Ray: ¡Esto es un ajuste de cuentos!

Los libros / raymundo zenteno. 19sep18. Villaflores.

Los libros sirven para muchas cosas. A diferencia de las piedras, que son unas pesadas, los libros son un magnífico hogar para las arañas y proveen alimento intelectual a las polillas.

Los libros son magníficas prensas de las flores, entre sus páginas se secan con todos sus colores.

Los libros sirven para esconder billetes, para guardar cartas secretas, y también para coleccionar separadores.

Un buen libro, grueso, pesado, es de gran ayuda si ya caminas jorobado. Lo pones en tu cabeza y para que no se caiga, caminas derechito y con destreza. ¡Qué espalda tan literaria vas a tener!


También un libro grueso, o dos, o tres, sirven para alcanzar cosas muy altas. Libros bien apilados, lo decía Socratón, son de gran ayuda en todos lados.

Si eres chaparrito, chaparrita, un libro bien atado en cada pie, te dará altura de miras. ¡Ya no tendrás que ponerte de puntitas a la hora de las fotos! Aparte que, de acuerdo a tu humor, podrás escoger la novela que más te convenga. Lo importante es que tengas el mundo a tus pies.

Los libros son mejores adornos que los floreros. Proporcionan a tu hogar aires de distinción e intelectualidad, tanto así como una buena obra pictórica. Dejar sobre la mesita un libro abierto siempre da buena impresión. ¡Y ten cuidado en no prestar tus libros, porque no te los devuelven, y tendrás, ahora sí, que poner flores y floreros, donde ponen sus huevos las zancudas, y se hacen larvas, y les salen alas, y te da sika, dengue y chinkungunya!


Si son muy altos los libreros de tu casa, te doy un consejo: un libro que te caiga en la cabeza podría atolondrarte las neuronas, incluso fracturarte el cerebelo. El consejo es que compres una colección de utilería. Hay poesía, cuento, ensayo, novela y dramaturgia. Los hay con aire clásico o modernísimos best sellers.

Tener libros es muy bueno. ¡Pero leerlos puede ser contradictorio!

Si te ven leyendo dirán que eres un nerd, una desadaptada social. ¡Y tal vez tengan razón!, porque leer fue moda aceptable en otros tiempos. Aparte que leer desgasta los ojos, y se te van achicando las pestañas.


Si lees te meterás en problemas con tus padres y hasta puedes perder tu herencia. Mamá y papá te educaron para ser licenciado, ¡y un estúpido libro te pone peligrosas alas en el pensamiento, y ahora quieres ser poeta, violinista o pastelero!


Leer libros te convertirán en uno de esos a los que nada les gusta, esos dizque libertarios, que siempre critican a sus autoridades y chocan contra los salvaguardas de la paz social. ¿Sabías que aquellos que comienzan  las revoluciones, donde te las pasas huyendo, y pasas hambres, y te traicionan, y te fusilan y Adelita termina por irse con otro, que esos y esas, antes de empaparse con el polvo del camino, se inundaron con muchos libros?

¿Verdad que no deseas acabar como don Quijote de la Mancha, que se volvió loco por leer afanosamente libros de caballería?

Por eso, muchacho, muchacha, cuando en la escuela te dejen lecturas de tarea, ¡no hagas más de lo que te pide el cuestionario! ¡No cuestiones al profesor ni pongas en entredicho sus temarios!, ¡para qué poner en riesgo tus calificaciones! ¿Te acuerdas cuando salías en el cuadro de honor? Eso es lo que importa.

Yo digo que es suficiente con tener un aire intelectual: mirada de poeta, un andarsito de literato. ¡Y para eso les tengo magnificas noticias! ¡Ya se venden perfumes con extracto de hojas de libros! Mmmh, que Shakespeare hueles hoy... Tienes un no sé qué que me recuerda a Harry Potter.

Ser un verdadero lector, te acarreará otro problema muy serio, del que quiero liberarte. Hay un grupo de chicas, ¡nadie sabe cómo lo hacen! que descubren, solo con mirarte a los ojos, que te gustan los libros. ¡Entonces se enamoran de ti, y te buscan, te acosan, te escriben cartas, te mandan wapps con buena o con fingida mala ortografía, ¡hasta que te hacen caer en sus redes! Sus redes de lectura, porque también son lectores. ¡De ahí no podrás escapar jamás!

Y lo peor de todo es que  estas mujeres se ven muy normalitas: comen vegetales lo mismo que Sabritas, se pintan los labios para ocultar sus dichos sabios. Y se hacen selfies. Una de ellas, ¡ten cuidado! está junto a ti, ¡está a tu lado!

Ten todos los libros que quieras, pero por piedad, nunca los prestes ni los leas!




viernes, 14 de septiembre de 2018

Creación literaria / Narrativa breve / 8 y 9 de septiembre / Comitán de Domínguez, Chiapas.


¿Cómo puede decirse un amanecer en Comitán?,
¿en mayo, en la quietud, en la frescura,
en el aire? ¿Cómo amanecer en el aire?,
¿qué es el aire?, ¿qué es el aire de Comitán
en la frescura del amanecer en el aire?

¿Es la humedad del aire?, ¿será la transparencia?,
¿será los árboles perdidos en el aire?,
¿las campanas, las voces, los pájaros tendidos en el aire?
¿Serás tú mismo el aire, caminando en el parque,
tomando por asalto las esquinas, subiéndote
a los techos, precipitándote en las calles bajas,
saludando y amando al que madruga, bebiéndote
la Ciénega en el aire?

¿Es el olor el aire?, ¿la noche macerada, los
flotantes aromas, los pétalos de tierra que
flotan en el aire? ¿Las agudas espinas, los
trocitos de frío que juegan en el aire?

¿Es tu piel, es tu alma, es tu alegría traspasada
de infinitas presencias, derramada?
¿Quién asciende, quién vuela más que yo
en este amanecer de Comitán en el aire?

Jaime Sabines


Saltar al vacío se ha vuelto una necesidad para mi persona. Esta vez no fue la excepción para saltar sobre la narrativa breve, junto con 18 compañeros, en el Centro Cultural "Rosario Castellanos", en la ciudad más bonita de Chiapas: Comitán.


¿Cómo puede decirse una minificción en Comitán? De muchas maneras, estoy seguro. La mañana del día ocho de septiembre llegué con todas las ganas de quien ha saltado al vacío, desde el Cañón del Sumidero hasta el salón asignado para el taller, con todas las ganas de compartir, sin poses ni fórmulas inexistentes, el asunto de narrar desde la brevedad.


En mi delirante camino sobre la promoción de la lectura y la escritura, he aprendido que se debe de jugar, de divertirse, de alivianarse; de vivir... y no de actuar. Bien dice Lauro Zavala que la minificción es otro Boom Hispanoamericano, pero silencioso. Dicho Boom tiene su centro (único y equidistante) en las salas de lectura y en las pantallas electrónicas. De ahí que esa mañana ensayáramos maneras de leer y de escribir "no convencionales". Me consta que no existe el "problema de la hoja en blanco". Lo que existe es falta de ejercicio, de disciplina. Esa mañana hicimos varios ejercicios para aflojar los músculos del corazón (benditas metáforas), para acordarnos del origen, para conocernos, para conocer y reconocernos en el otro (bendita otredad). ¿Qué hicimos? Jugamos.


Las salas de lectura y de escritura, las pantallas electrónicas, la mesa del café, la banca del parque, el cuarto de baño, el rincón más íntimo, entre otros sitos donde se lee y se escribe la minificción, están muy lejos de los premios literarios, de los géneros convencionales (cuento, novela, ensayo, crónica, etcétera) y de la publicidad recibida por los grupos del poder cultural en turno. "Cualquiera puede escribir cosas breves" me dijo un sujeto sin predicado. Yo dije que sí. Lo afirmé convencido, pero él lo dijo, palabras más, palabras menos, refiriéndose a que cualquier pendejo podía hacerlo. Eso es otra cosa. Casi una disertación filosofal que me llevó a pensar: ¿Cualquier pendejo pendejo? o ¿Cualquier pendejo inteligente?


También platicamos (o hablé y hablé sin soltar el micrófono) sobre el minicuento moderno, que replica de manera minúscula la estructura del cuento convencional, y que aglutina un tema, una secuencia, un corpus que le otorga la "validez" literaria que le permite la aceptación de las "vacas sagradas" de la literatura, sin dejar de marcarles la delgada línea de la escritura "en serio", la del cuento y de la novela. Las minificciones son posmodernas, irreverentes, rompen la estructura tradicional, y gozan de unicidad, aunque no por eso dejan de ser algo aglutinable. La fractalidad de las minificciones son su mayor virtud. Es bueno decir que los minicuentos y las minificciones, aunque universales, son en Hispanoamérica donde se han desarrollado de manera brillante.


La minificción es la manifestación más característica del siglo XXI. Es emergente, no necesita manifestarse en el papel impreso (moderno) porque ha encontrado su espacio en las pantallas electrónicas (posmoderno). Dirán ¡Pero también en las pantallas están las novelas y los cuentos y minicuentos! Me atrevo a decir que las novelas (a menos que sea imposible de conseguirla de manera impresa) son poco leídas en las pantallas; tampoco los cuentos. Los minicuentos tienen mejor suerte, igual que los microrrelatos: ambas formas de la minificción. ¿Y cuáles son los elementos que nos aproximan a los relatos posmodernos? La hibridación genérica, la autoironía de la voz narrativa, metaparodia, simulacros de epifanía, intertextualidad extraliteraria (si los compañeros del diplomado están leyendo estas líneas, no se crean que me he puesto aburrido, sucede que hay quienes intentan buenamente cartografiar los terrenos de la minificción).


¿Cuál es la fórmula para escribir minificciones? Si alguno la tiene, que la role. Yo no la tengo, si la tuviera ya la habría metido en bolsitas bien pedorras, y puesto a la venta de inmediato. La fórmula que sí conozco es la de leer, y leer, y leer, y leer... y escribir, y escribir... y escribir. Pero sobre todo, antes de esas dos premisas: VIVIR. La mañana del día nueve partimos de una palabra para construir un texto breve. Después, y en Fa, ejercitamos algo recomendado por la señora Raquel Olvera, escribir contra reloj para agarrar distraído al señor "problema de la hoja en blanco". Brotaron cosas chidas en tiempo record. Se supone las trabajaríamos vía correo electrónico, pero hasta el momento solo han llegado a mi buzón 3 de 18. Seré paciente: Roma no se hizo en un día (benditas metáforas).


También imaginamos sobre lo qué sucedería si un día amaneciera rodeada de mar la bella, la única, la sin par, la incomparable ciudad de Comitán (estoy enamorado pué, qué le puedo hacer). cada uno habló desde su árbol. Varias son las cosas que se dijeron, sin saber que estaban de la nada saliendo personajes, escenarios, circunstancias, conflictos. Se asomaron por algunos minutos amagos de historias con potencial. La disciplina y el ejercicio nos llevará poco a poco a atraparlas de manera consciente. Estos dos días fueron de pequeños asombros para mí, y espero que para ellos. Escribir es como tocar la guitarra. Puedes aprenderte las canciones qué más te gusten, y cantarlas lo más cercano a la voz de tu cantante favorito, o puedes componer tus propias melodías, y cantarlas con voz distinta, y sorprender a la propia diosa de la música. La narrativa breve está llena de asombros, de vértigos, de latigazos emocionales, de cierres de fotografía, pero también de pausas memorables, de esencias dignas de ser compartidas.


Las vueltas de tuerca, los apastilles, la transgresión de los recursos literarios, entre otras linduras, son las que llevan por caminos insospechados el andamiaje de la narrativa breve. Pero sobre todo lo que se quiere contar. Ahí fuimos testigos de lo importante que es la "anécdota", el "triki", el acto mágico de la historia. Nada de lo dicho anteriormente sirve de mucho cuando la historia es descafeinada, cuando destaca lo excelso de la escritura sin tomar en cuenta lo que se cuenta (jejeje). Platicamos de que recordamos libros que hemos adquirido por obsequio, por compra, por hallazgo, y al intentar recordar un texto en específico, o lo que más nos haya gustado, descubrimos que no recordamos casi nada (o nada), aunque si recordamos lo bien escrito que estaba, que gozaba de buena salud; y punto.


Aun está pendiente la sinopsis del primer texto del cual plasmaron la esencia, de lo que tratará. Es el primero de cinco minificciones. Esa sinopsis ahora mismo se sigue oxidando, añejando, mutando. Volveremos a ella en la segunda tanda del diplo, y descubriremos más de una cosa. También nos seguiremos conociendo, y seguiremos recordando (traeremos de nuevo al corazón) quiénes somos, qué historias nos han construido hasta el día de hoy, a través de su propia videohistoria lectora. Y por lectora no hablo solo de libros, que se leen con los ojos, hablo también de los otros sentidos: del gusto, del tacto, del olfato, del oído, además de la vista. ¿Cómo se puede decir un amanecer en el corazón de Hugo? ¡Cómo, en el corazón de cada uno de los 18 compañeros con los que comparto el tiempo y el espacio aquí, allá, ayer, ahora...mañana?


Ya les dejo, he abusado de la posmodernidad de la pantalla. Acá las fotos de mis queridos compañeros de salto. No sé a dónde nos llevará el rumbo de la narrativa breve, pero estoy seguro de que, cuando nos separemos, seremos otros.

Gracias en particular a Arturo, que es un mar de historias a punto de desbordarse. Gracias a los compañeras y las compañeros, por la paciencia. Tenam Puente no se hizo en una noche... ¿O sí?

Nos hallamos en la siguiente entrega... por mejores lectores y escritores.