miércoles, 28 de agosto de 2019

¡Bibliotecólogos de hoy! / Charlatorio en el CCCJS / 26, 27 y 28 de agosto / Estrategia Nacional de Lectura


Tuvimos el honor de conocer y reconocer a la Dra. Rosa Elba Chacón, mis compañeros de fomento lector y YoMeroMaromero, al asistir a lo que buenamente ha resignificado el buenazo de Toño Quijote con el nombre de charlatorio. Dicha actividad fue para alumnos de distintos semestres de la licenciatura en Bibliotecología y Gestión de la Información, de la Universidad Autónoma de Chiapas.


Con la coordinación de mi querido amigo Ramón Martínez Mancilla, responsable de la Oficina de Fomento a la Lectura y la Escritura de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas del Estado de Chiapas, nos apersonamos mi querido tocayo Toño Quijote, mi cunca Liz Montoya y YoMeroMaromero, con aproximadamente 25 unachenses, para compartirles experiencias y estrategias de fomento lectoescritor. 


El día 26 de agosto abrió plaza mi tocayo Toño, compartiendo cuentos y poesía; el martes 27 me apersoné para compartir cuentos propios y ajenos, ejercitándonos tambien en el noble arte de la escritura; cerrando el día 28 mi querida y admirada cunca, Liz Montoya, con estrategias de acompañamiento lector, sumando en total 12 horas de charlatorio, que tuvo en común no sólo los libros, sino también el juego.


Al final nos fuimos ciertos de algo: se necesitan bibliotecas de hoy, no de ayer. Coincidimos también en que las bibliotecas tienen una función más allá del mero acto de consulta escolar. También son espacios para reunirse, para compartir temas e ideas, para debatir y sobre todo para arriesgar el capital cultural, que es dinámico. No olvidemos que se lee no solo con los ojos, se lee también con los demás sentidos. Pero, ¿cómo volverse un lector voluntario?


Silvia Castrillón, en el libro El derecho a leer y a escribir (colección lectura sobre lecturas) menciona que la democratización de la escritura no será posible si la población no se apropia de la lectura... La lectura no es una necesidad sentida por grandes sectores de la población, ni la consideran como un instrumento para su beneficio; no les interesa.


Leer hace posible ser, estar y actuar en el mundo. Es más, la lectura es un DERECHO DE TODOS, y es también un medio para mejorar nuestras condiciones de vida. Más de uno cree que "inyectando" presupuesto a las bibliotecas, estas mejorarán. Los bibliotecólogos de hoy deberán construir programas de mejoramiento en las bibliotecas, incluídas las nuevas tecnologías. Se requieren bibliotecas dinámicas, activas.


¿Qué tan públicas son las bibliotecas públicas? A finales del siglo pasado asistía regularmente a la biblioteca central de la UNACH, no sólo investigar, sino a escuchar música en la fonoteca, ver mapas en la mapoteca, disfrutar una película en muestras de cine permanentes, que proyectaba películas hubiera o no espectadores. Curiosear en la hemeroteca o escuchar una charla sobre temas de interés general.


Hoy esos servicios ya no son "públicos", y en el peor de los casos han desaparecido. Sigo esperando el encuentro del siglo entre el libro más consultado contra el menos examinado, comentado por especialistas en cada uno de sus contenidos. O conferencias sobre temas de interés ciudadano (por ejemplo derechos humanos, migración, entre otros) ofreciendo un acceso real y democrático de la información.


Entre los compañeros universitarios y futuros bibliotecólogos, hallé a personas inhibidas, con temor a equivocarse, desconfiados, y eso lo notas al ver su escritura. Hablo de la forma, no quiero pensar el fondo. Deben de ser bibliotecarios lectores, críticos y reflexivos, tal cual lo dice el perfil de egreso de la licenciatura. También seguros de sí mismos, curiosos, atrevidos, que puedan construir argumentos y que arriesguen su capital cultural.


Quiero comentar también que esta actividad se suma a la articulación de esfuerzos entre instituciones, en este caso la Red de Bibliotecas Públicas y la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas, abonando a la Estrategia Nacional de Lectura y a los lineamientos del Consejo Estatal de Fomento a la Lectura y Creación Literaria, instalado recientemente.


En lo general disfruté mucho compartir con mis colegas unachenses estrategias y juegos. Un pajarito me dijo que en el recuento del charlatorio se fueron contentos, interesados y en algunos casos sorprendidos, pero con la disposición de ser bibliotecólogos de hoy.


Les dejo el resto de fotografías, cortesía de mis amigos Ramón Preocupón y Liz, quienes de manera generosa las comparten para este blog... Por mejores lectores y escritores.



















jueves, 22 de agosto de 2019

Toño (o el moderno Sísifo)


Aquel primero de enero Toño despertó con unas ganas enormes de mover el mundo. Apenas y podía contener el deseo por levantarse y salir en busca del punto exacto donde comenzar el envión. Se dio el tiempo para tomar la decisión de no contarle a nadie del movimiento perpetuo que lo invadía, menos sobre la posibilidad de aquel avance que se antojaba imparable, balístico, mítico... esdrújulo.

Imaginó que ese empuje venido de quién sabe dónde no era algo exclusivo, igual y otros habían amanecido con las mismas ganas de mover el mundo -hasta ese instante -, detenido. Pero en poco tiempo, el ímpetu de Toño por cambiar el paisaje lo llevó a cometer un error, desatando la ira del dios Oficíneo. 

La suerte estaba echada.



El famélico dios lo condenó a empujar no el mundo, sino un conjunto de trámites igual o más pesados que una roca. Sus ganas por encontrar el punto de apoyo, tan necesario, le hizo creer que superaría la condena y, sin chistar, cargó un día entero el "tramirocoso" conjunto hasta su epílogo. Al día siguiente despertó con las ganas prístinas, encontrándose de nuevo con la obtusa "tramiroca" que lo esperaba, imperturbable, para ser llevada de nueva cuenta hasta la cima. 

En vez de agüitarse, Toño se vio invadido por esas ganas irrenunciables de cargar la pesada condena. No podía negarse, el deseo por empujar el mundo era más fuerte que él.


Sucedió entonces que por la mañana cargaba el "tramirocoso" bulto, dormía con el ocaso y, al día siguiente, se repetía la escena de un réprobo Toño cada vez más agotado mental y físicamente, pero con el deseo intacto por mover el mundo. 

Muchos fueron los días y muchos los epílogos, tantos, que durante el transcurso de los mismos le fue sucediendo lo que al personaje del Diario de un loco; no el del libro de Gógol, sino del de Lu Xun, quien transitara de la demencia a la razón. 

A escasos días de cumplir el periplo doscientos, Toño descubrió que el "tramirocoso" armatoste no era otra cosa que la suma de todas las condenas liberadas por el confundido dios Oficíneo. ¿Cuántos "Toños" había repitiendo el mismo día y la misma condena?



Toño pudo observar, mientras cargaba por enésima vez la condena del día, que el dios ignoto se hallaba confundido, atrapado entre el estar y el ir. También miró que los demás, Sísifos modernos, a diario arrojaban sus respectivas "tramirocas" sobre los otros, sin ningún empacho ni remordimiento.

Eran remedos de Sísifos, sin alma ni pasión. Individuos con un rencor acumulado de siglos, soberbios, llenos de ocurrencias; seres condenados a la ambición más ordinaria que los tenía extraviados en la oscura noche de la ignorancia. ¿Qué hacer? ¿Qué decir?

Toño estaba por descubrir el punto de apoyo para mover el mundo, su mundo... otro. Algo en su interior le decía que era urgente, porque era para la eternidad.



viernes, 16 de agosto de 2019

Sala de Lectura Bio Maya / Parque de la Marimba / 15 de agosto


Han transcurrido exactamente treinta días desde que salté al vacío, en pos de la Estrategia Nacional de Lectura (ENL). Es justo decir que no es un programa con presupuesto estatal ni federal, ni con reglas de operación. Es un intento, en palabras de Eduardo Villegas Megías, que busca cobijar, inducir y hacer visible todas las acciones que se llevan a cabo a propósito de la lectura.


Desde hace muchos años se realiza fomento lector en varias y variadas partes de la geografía mexicana. Chiapas no es la excepción. Me atrevo a decir que se hace bastante fomento de lectura y de escritura, como también es verdad que mucho de ese fomento no ocurre o se repite con frecuencia, sino de forma espaciada, con intervalos.  


Dice Don Quijote de La Mancha: "Si algo se gana, nada se pierde". Al saltar por enésima vez al vacío repito esa frase. Lo hago para exorcizar comentarios que hablan desde la destrucción y me quedo, no sin candor, con las otras voces que hablan desde la construcción. Una tremenda poeta comiteca me confesó estár a la "expectativa". Yo también.


"Entre hacer y no hacer, elige siempre hacer", dice el gran Ojo de Oro. He elegido, disfruto del paisaje mientras caigo y reflexiono en los buenos propósitos de la ENL: inculcar el hábito de la lectura desde la infancia y la adolescencia, disponer de libros "de hoy", sin dejar de lado clásicos nacionales, posicionando la lectura "voluntaria" que permita sentir y pensar más allá de lo inmediato,


A medio salto al vacío me hallé, bajo un fuerte aguacero, en la Inauguración de una nueva Sala de Lectura, esta vez en el Café Bio Maya. Mis amigos y colegas Ramón Preocupón, Abraham y Hervin, además de Lore y medio kilo de Jóvenes Construyendo el Futuro, asistimos a la apertura de la Sala, con singular alegría. 


El amigo Elías comentó que no le gustaría quedara ese espacio tan agradable, sin la visita de animadores de la lectura. Prometí volver y hacer actividades de fomento. ¿Cuáles? Ya lo decidiremos. Ojalá quienes laboran en el lugar sean los primeros en apropiarse de la Sala y de los libros. Que junto con la carta lleven la recomendación lectora del día... un menú literario.


"Nadie es nadie solo", dijo un médico latinoamericano; yo comparto esa premisa. Por esto la próxima semana intentaremos articular los esfuerzos de muchos compañeros y colegas que se dedican al fomento literario y la creación artística, a lo largo y ancho de la geografía chiapaneca. En este primer esfuerzo no estarán todos los que son, ni serán todos los que estarán. 


Lo único que les puedo adelantar es que estará liderado por el grande poeta Óscar Oliva, uno de los más activos talleristas, formador de formadores en nuestro país a través de talleres de creación literaria. El poeta Óscar Oliva es también nuestro privilegio (Molinari dixit), y el más entusiasta de la Estrategia Nacional de Lectura en Chiapas. 


No quiero agobiarles con el choro mareador, lo que sí puedo decirles es que existe otro espacio para consultar, prestar, compartir, disfrutar, fomentar, recomendar y agarrar de pretexto para detonar las otras lecturas que pasan por los demás sentidos. La lectura es un derecho de todos, así como también lo es la creación literaria. Todos los usos de las palabras para todos... para que nadie sea esclavo.


Confieso que es la primera vez que corto un listón o inauguro una sala de lectura. He inaugurado otras cosas en otras circunstancias y nada me tuvo más nervioso que esto. Tuve el temor de que las tijeras no fueran las suficientes y terminara igual o peor que un triste político de cuyo nombre no me acuerdo, sin una herramienta tan necesaria en ese momento y tuviera que simular una con mis dedos, igual al sujeto aquel, sin predicado. 


No me da pena decir que guardaré el listón junto con mi pequeño acervo de la colección Vientos del Pueblo. Las tijeras las devolví porque no eran mías. Le deseo larga vida a la Sala de Lectura del Bio Maya y le doy la bienvenida a otros nuevos lectores. El fomento a la lectura y la creación literaria están por encima de las simples ocurrencias.


Reitero, la lectura y la escritura son un derecho de todos, desde los niñas y las niños hasta los adultas y las adultos mayores. La lectura y la escritura son un ejercicio, más que un concepto. Son la posibilidad de leer el mundo, de saber "la medida de todas las cosas", de construir un puente indestructible con el otro (bendita otredad).