miércoles, 18 de septiembre de 2019

¡El corazón es un resorte! / Centro de Estudios para el Arte y la Cultura / Un.A.Ch



"Por la conciencia y la necesidad de servir" y porque mi madrina Aurora Oliva me hizo la invitación, la mañana de ayer me encontré con catorce alumnos de la licenciatura en danza del Centro de Estudios para el Arte y la Cultura de la UNACH. ¿Y para qué, si yo no bailo ni en defensa propia?, ademas ya lo dijo y muy bien Norman Mailer: los tipos duros no bailamos. Les cuento.


La razón (o sinrazón) de mi presencia obedece a varios motivos, pero me concentraré en los que me atañen: el fomento de la lectura y de la escritura. Abrí plaza contándoles, de manera breve, sobre la estrategia nacional de lectura, sobre los tres ejes: formativo, en el cual se habla de la necesidad de inculcar el hábito de la lectura desde la infancia y la adolescencia (formar hábitos lectores)...



... el persuasivo, resignificar la lectura como ese derecho a la palabra hablada y escrita que tenemos todos (leer no sólo de manera escolarizada, sino también voluntaria); y el sociocultural, que se enfoca en la existencia de títulos atractivos para el público, que se encuentren a su alcance y que cuenten con precios accesibles. En suma, reflexionamos el segundo y accionamos el primero... el tercero lo dejamos en "visto".


Compartimos abrapalabras, nubes y mondongo, con el aglutinante del juego en cada uno de ellos. Los muchachas y las muchachos, reacios unos y adormilados otros, terminaron divirtiéndose y, me atrevo a decir, aprendiendo. Espero haber cazado al menos un nuevo lector, si no con las dinámicas, sí con el libritillo editado por mi querido padrino y amigo, el buenazo de Juventino y su editorial Tifón.


Fue un día bastante movido. Por la mañana la charla en el Centro de Estudios para el Arte (que titulé "el corazón es un resorte"), horas después en la rueda de prensa del taller de poesía coordinado por El Gigante, rematando en el programa de radio que me divierte de lo lindo desde hace algunos meses: "La lengua de Don Beli", que se transmite todos los martes de 8 a 9 de la noche por radiounicach, en el 102.5 FM, y en feisbuc y radio por Internet.


Un momento que me agrada en particular es cuando charlamos y de a poco comienzan a surgir las historias de las que estamos hechos, propias o ajenas, reales o inventadas. Somos animales del lenguaje. También cuando de la nada brotan historias donde pájaros, gatos, paisajes, peces, cabezas, vestidos, entre otras curiosidades, forman parte de historias irrepetibles y efímeras (Había una vez... colorín colorado).


¿Para que sirve leer? ¡Para contestarle al poder! (el que sea). Para construir argumentos en lugar de pretextos y, porqué no, para ser mejores personas. También les conté que a veces soy un poco Ulises, un poco el Minotauro, un poco José Arcadio, un poco El Cuervo, dios y diablo, el iglú que proyecta su larga sombra en la blanca oscuridad sobre la nieve. 


Soy el pañuelo que se agita sobre el muelle, mientras el barco se aleja de la costa. Soy el molino enloquecido, el cíclope enamorado de la ingrata de Galatea, la letra "V" polifónica en la cabeza de Beethoven, clave morse dictada por los latidos de un corazón que asemeja un resorte cósmico. Soy el taco de chicharrón, el humo, la escafandra que flota invertida sobre el mar del universo.


Pronto estaré acompañando a mi colega Julissa Palma, hablando sobre la lectura en voz alta, sobre refranes, metáforas y bibliotecas. Hablando del porqué no basta solamente con tener buenas ideas, sino que además esas buenas ideas nos deben de importar. De lo contrario, si no nos importa a nosotros, menos le importará a los demás. A mí me sigue importando y mucho lo que hago, guste o no. 


Estoy "felizmente cansado", pero aún tengo pendiente consultar los enlaces digitales de los nuevos "libros detesto" (primaria), lo anterior como respuesta a mi solicitud hecha de leer una historia en el salón de clases (de lunes a viernes), antes de comenzar el día escolar. Algunos profesores bien intencionados me dijeron que las lecturas elegidas para este ciclo escolar están "morrocotudas".


La enjundia y hasta emoción en sus testimonios me hicieron pensar en el significado de la palabra MORROCOTUDA/O, algo así como "bien chingona", "de calidad", "buenísima". Fue inevitable decirla en voz alta más de una vez. Mi MiniMí me preguntó: "¿qué es eso? Le dije el significado y él, con algo de fastidio, me corrigió: "se dice guay, shido, shévere... no sabes hablar".    


Desde esta trinchera le mando saludos a mi madrina Aurora, por su generosidad y su decencia con YoMeroMaromero, le agradezco también las fotos y el salto al vacío. Hace tantos años que me alejé de la UNACH y ella, sin reproche alguno, me sigue enseñando cada vez que vuelvo, como a veces vuelve el asesino a lugar del crimen, como a veces -también- vuelven los adioses.


Hasta la próxima, por mejores lectores y escritores.





miércoles, 11 de septiembre de 2019

¡Basta de cuentos! / Escuela Primaria José Emilio Grajales / Casa de las Artes Corazón Borraz



¡Basta de cuentos!, dijimos alguna vez la doctora Haide Zúñiga y YoMeroMaromero. Fue cuando construíamos nuevas estrategias de acompañamiento lectoescritor para compartirlas con quien se dejara, buscando sumarnos creativamente a los esfuerzos del Programa Nacional de Salas de Lectura. A ella le debo esta y otras estrategias que hoy comparto, tal como lo planeamos alguna vez.


Este ejercicio fue el pretexto para contar tres cuentos a más de sesenta alumnos y alumnas de 4to grado de la escuela primaria José Emilio Grajales. Antes de eso hicimos magia, jugamos con nuestros nombres y leímos un fragmento del "cuento de amor y amistad" de Luis María Pescetti. Los chicos que se animaron a leer en voz alta tuvieron problemas con la lectura. Se les "saltaban" las líneas, se les "desaparecían" letras o palabras.


Saltarse líneas o brincarse letras no es otra cosa que la falta de acompañamiento lector, tanto en la escuela como en la casa. Los niños quedaron contentos con las historias contadas y más de uno dijo que le gustaría escuchar más cuentos. ¿Y si antes de comenzar la primera clase del día, les leemos un cuento? ¿Y si ellos siguen la lectura con la mirada, las pausas y entonaciones del texto? 


Una historia diaria sería la mejor receta para mejorar la lectura en voz alta. Pablo Boullosa, en el libro "El corazón es un resorte", menciona que la herramienta básica es la lengua materna. Con nuestra lengua comenzamos a ser nosotros mismos, nos proporciona autonomía, nos permite transitar de la inocencia a la madurez y del placer (el paraíso) al conocimiento. 


Aprendemos a hablar, a decir palabras, a estructurar oraciones y demás vericuetos, antes de aprender a escribirlas. Dice Boullosa que escuchamos para entender a los demás y hablamos para que los demás nos entiendan. Lo mejor de hoy lo dijo una niña que opinó sobre su visita a la Casa de las Artes Corazón Borraz: "Lo que más me gustó fue convivir con mis amigos".



Los niños y las niñas de la escuela José Emilio Grajales se fueron con varias historias en sus cabezas y en sus corazones, no sólo las contadas en la pequeña sala de lectura, sino también con las historias enmascaradas, las biografias personales y el reconocimiento de sus emociones. Es real que pasamos gran parte de nuestro tiempo inmersos en historias, propias o ajenas.


Somos más "bichos" narrativos que "bichos" racionales. Acá les cuento -de volada- sobre una querida amiga a la que llamaré "C". Ella enfrenta sus problemas con soluciones racionales, algorítmicas. Es decir, a cada situación le construye una serie de pasos (método) para resolverlas, queriendo anticiparse a no sé qué. Imagino lleva una estadística de los resultados... ya le preguntaré.



Y no es que su "método" ande mal, al contrario, lo que sucede es que lo aplica para todo. Ha dejado de ver, confiando en ese algoritmo personalísimo que no siempre funciona. Y es que a veces debemos de buscar soluciones heurísticas, es decir: más creativas. Y esa creatividad va de la mano de la imaginación. No cabe duda de que "somos animales del lenguaje, somos criaturas que sueñan" (Salman Rushdie).


Volviendo a la mañana de hoy, las niños y los niñas se fueron bastante contentos, con dos y hasta tres revistas en las manos. El firme deseo de quienes colaboramos con mi querido amigo Ramón Preocupón, es de que esas lecturas las compartan con sus hermanos y con sus padres. También que se intercambien entre ellos no sólo las revistas sino también las historias que encuentren en ellas. 


Emilia Ferreiro apunta en el libro "Pasado y presente de los verbos leer y escribir", que los problemas de la alfabetización comenzaron cuando se "decidió" que escribir no era una profesión, sino una obligación, y que leer no era una marca de sabiduría sino una marca de ciudadanía. Es innegable que los libros necesitan lectores (libros - lectores - escritores).


Las preguntas que ahora estamos considerando con mi querida colega Julissa Palma, son las planteadas por un gran lector y escritor, el músico mexicano Carlos Prieto, en su enorme libro titulado: "Cinco mil años de palabras". Las interrogantes son las siguientes: ¿Cómo salimos del silencio? ¿Cuándo empezamos a hablar? ¿Por qué creamos un vocabulario? ¿Por qué pronunciamos palabras?


Leemos con todo el cuerpo, con todos los sentidos. Leemos para ser dueños de nuestra voz, para servirnos de la escritura, para comprender emocionándonos pero también informándonos; para intuir pero también para construir ideas. Ojalá que estos meses de acompañamiento en la casa de las Artes Corazón Borraz, con niños y niñas de distintas escuelas, estén formando lectores capaces de escribir.


He divagado bastante, lo sé, pero no lo pude evitar. Las fotos son cortesía de mi querido amigo Ramón Preocupón y de YoMeroMaromero. Hasta entonces... por mejores lectores y escritores.









jueves, 5 de septiembre de 2019

¡Nadie te creería! / Escuela Primaria José Emilio Grajales / Casa de las Artes Corazón Borraz


¡Las vacaciones se fueron volando! (benditas metáforas) Regresamos a la Casa de las Artes Corazón Borraz los mismos loquitos que, desde febrero, siguen pensando que los niños deben de ser primero... ¡siempre! Nos visitaron más de 90 niñas y niños (acompañados de maestros y madres de familia), de la escuela primaria José Emilio Grajales (San Pedro Progresivo).


En lo personal fue algo especial, ya que no pude estar la vez anterior en que los niñas y las niños de otros grados nos visitaron el pasado jueves 20 de junio, ocasión en la que no pude estar con ellos jugando y contando cuentos. Pero esta vez me desquité de lo lindo y, aun cuando no pude acompañar más que la mitad de ellos, los disfruté igual.


En esa ocasión les conté de José Emilio Grajales, del concurso donde José ganó el primer premio de una convocatoria para componer el Himno a Chiapas, y de otras curiosidades. Sin duda el nombre que tienen la mayoría de las escuelas de nuestro estado, son parte de la memoria histórica y cultural de Chiapas, y esta memoria debemos de recuperarla porque es parte de nuestro capital cultural.


Antes de ponerme en "modo disperso", les cuento que hoy hubo lectura en voz alta, se contaron cuentos usando el kamishibai, emocionarios y miedos reventados, se reconocieron a sí mismos en el otro, dibujándose y escuchando poesía de Octavio Paz, además de armar charritos, conocer un poco más de la historia de México y disfrutar de tres cortometrajes relindos, todo esto bajo la coordinación de Ramón Preocupón.


En estas vacaciones de verano sucedieron varias cosas, entre las que destaca la instalación del Consejo Estatal de Fomento a la Lectura y Creación Literaria, acercándonos un poco más a la utopía (aunque se lea contradictorio) de hacer de Chiapas, y de México, un terruño de lectores. Se busca también sumarnos a la Estrategia Nacional de Lectura, para fortalecer nuestra identidad literaria y cultural.


Vamos poco a poco porque llevamos prisa, aunque no ha sido fácil tratar de articular los esfuerzos de instituciones educativas y culturales, del gobierno estatal y los gobiernos municipales, de creadores y de la ciudadanía en general que, de distintas maneras, hace fomento lectoescritor. No están todos los que son ni serán todos los que estarán.


El lunes 26 de agosto se instalaba, en el municipio de Comitán de Domínguez, el Consejo Municipal de Fomento al Libro y la Lectura, presidido por mi estimada Angélica Altúzar Constantino. ¡Qué alegría! También qué ganas de que los demás municipios dieran un paso igual, para sumar de manera institucional al esfuerzo que más de uno realiza desde su trinchera personalísima en cada rincón de Chiapas. 


Más de uno tiene sus reservas de lo que ha estado sucediendo desde hace semanas con relación a la articulación de esfuerzos de fomento a la lectura y la creación literaria. Hay controversia y se han vertido opiniones a favor y en contra, sobre incorporarse a la Estrategia Nacional de Lectura con sólo unos cuantos, y no con todos. Insisto, esto es voluntario, estará el que así lo considere.


Tengo más de tres lustros en estos menesteres administrando talleres artísticos y culturales (incluidos los literarios) desde el consejo de cultura, también como acompañante de lectura y escritura sin distingo de públicos. Podría enumerar varios ejemplos del éxito de mis fracasos, pero las satisfacciones siguen siendo las más y se me pasa. Soy un cazador de lectores y escritores voluntarios, y algo he logrado.


También es verdad que, en el más llano de los panoramas, el que existan o no consejos estatales o municipales no cambia el esfuerzo individual de cada uno de los que hacemos fomento lectoescritor. Pero es precisamente esa individualidad la que debemos fortalecer. ¿Cómo? Uniéndonos. El Consejo Estatal o Municipal hará lo propio, articulando estrategias de acuerdo a sus propias evaluaciones.


En suma, esto apenas comienza (otra vez), va lento pero seguro. Goza de la libertad y no coarta ni condiciona a nadie. En lo personal sigo haciendo lo que más me gusta, voy a casi todos los lugares donde me inviten y lo hago, casi siempre, como si fuera la primera vez. Y sí, también en este noble ejercicio del fomento existen personas confundidas que han intentado hacer negocio a mis costillas.


Vuelvo a la mañana de hoy con los niñas y las niños de la escuela primaria José Emilio Grajales, vuelvo al asombro, a la chispa de sus ojos al ver aparecer y desaparecer personajes de un libro mágico, al sorprenderse del feroz apetito de Polifemo, que puede devorar a un humano de dos mordidas, o lamentarse por la suerte de don Quijote de La Mancha en su aventura contra gigantes.


No cabe duda de que siempre estamos volviendo, como hoy. Agradezco a los voluntarios e involuntarios actores que han sostenido esta aventura, esperando pronto ocupen estos espacios muchos más mediadores, artistas de la palabra oral y escrita,  con su justa remuneración. También con la presencia de creadores que nos compartan como leer el mundo, con los demás sentidos.


Las fotografías que ilustran esta entrada del blog, son cortesía de Ramón, Liz y YoMeroMaromero. Sigan viendo porque abajo hay más... Por mejores lectores y escritores.