Esta entrada corresponde a un mero gusto personal... la entrada, claro está, porque el ejercicio de exponer el trabajo realizado del 27 de febrero al 06 de marzo, es mérito único y exclusivo de la profesora Gloria y la profesora Blanca Ruth, ambas grandes entusiastas de la promoción lectora y escritora.
No pensaba encontrar una retrospectiva tan ingeniosa, tan sencilla... tan poderosa, que fue inevitable no buscarme en esa exhibición... bueno, no fue necesario, porque los chicos que observaban la "museografía" me descubrieron... lo demás fue lo de menos... he comprometido mi palabra con los niños de segundo grado, para hacer lo mismo o algo distinto, lo que suceda primero, el próximo año.
¿Y por qué fui? Porque estas mujeres de la foto que aprecian arriba del texto (La profe Gloria y la profe Blanca Ruth), tuvieron la decencia de invitarme, y como dijera mi abuelo: no soy de despreciar. Acá es donde compruebo lo aseverado por Toño Malpica, de que no basta con tener una buena idea, sino que esa buena idea te debe de importar, y esta idea de leer y de escribir a ellas les importa, de eso no cabe duda.
Los niños que participaron en las actividades se reencontraron con ellos mismos, y se alegraron... eso no tiene comparación porque se divirtieron evocando sus historias... ¿Y yo? Encantado.
Las nubes que ven como si fueran bolas de basura, no lo son tanto, al contrario, es la muestra del ingenio de los niños que decidieron colaborar con sus personajes para alimentar a las nubes, las mismas nubes que al menos yo, desde pequeño, observo en el cielo, donde encuentro decenas de formas... desde animales hasta objetos fantásticos.
Me volví a emocionar (como puede verse en las imágenes), se me hincha el pecho igual a la mañana del día siete de marzo, cuando recibí la carta de una niña de primero de secundaria donde me daba noticia del por qué no participó en la actividad de escribir un cuento. Ella me contó que sus amigos se burlan de su sueño de ser escritora, pero curiosamente, la manera en cómo está redactada esa carta me anuncia que ella es desde ya una gran escritora... lo juro.
¿Entenderán los padres que los hijos son el reflejo de ellos? ¿Entenderán los maestros que los hijos son el reflejo de ellos? ¿Entendarán ambos que solo desde la construcción podremos generar lectores letrados, y no solo alumnos alfabetizados? ¿Entenderán que el "deber ser" de los maestros, no los obliga a "actuar" como grandes lectores, debiendo de reconocer sus elecciones afectivas, las " otras lecturas" que los formaron en lo que ahora son?
Yo sé que sí, y lo reafirmaremos en un curso que en breve tendremos entre maestros y este su charro negro.
¿No es una chulada que los niños se detengan a leer una historia de algo que se supone solo era para "entretenerse"?
Les dejo el resto de las fotos para su deleite (iluso), igual al que yo sentí al hallarme con esta exhibición... Por mejores lectores!
Acá el maestro se ve en la foto, y es una foto la que a su vez nos enseña su sorpresa de verse sorprendido... en fin, sorpresas de sorpresas en mundos paralelos e infinitos... imágenes atrapadas en otras imágenes... no me hagan caso... yo me entiendo, jejejeje.
viernes, 10 de marzo de 2017
lunes, 6 de marzo de 2017
¡LO LEO Y NO LO CREO! C. E. B. E. CH.
En la segunda semana de enero del 2017, la maestra Blanca Ruth Esponda llegó hasta mi sector, para preguntar si me interesaba dar una charla sobre escritura para los chicos del tercer año de primaria del Centro de Educación Básica del Estado de Chiapas, Dr. Belisario Domínguez Palencia. Ese día estaba con una bronca interna por los despidos masivos que se estaban realizando dentro del Consejo. Pero Ella, Blanca Ruth, llegó con su sonrisa franca hablando asuntos desde la construcción en el medio de la destrucción, que hizo un click dentro de mí, y me llevó a decirle que sí, que aceptaba ir a charlar con los chicos de tercero de primaria. En minutos la bronca interna estaba de vuelta pero ahora la asimilaba mejor. ¿Quién decía que todo estaba perdido, si Ella había venido a alegrar mi corazón?
Al transcurrir de los días, recibí un mensaje de la maestra Blanca Ruth, para decirme que había otros salones interesados en escuchar la plática y en el pequeño taller efímero que realizaría con los chicos de tercer año. Días después otros mensajes, para enterarme de que el interés por la charla había llegado hasta la sección Secundaria, lo que me llevó a repensar el asunto, y buscar algo más efectivo, y que fuera de verdad significativo para los chicos. Se decidieron las fechas 27 y 28 de febrero y 01, 02 y 06 de marzo, de nueve a diez treinta de la mañana, en un lugar conocido con el peculiar nombre de "el queso".
Bien dice el dicho de que no hay fecha que no se cumpla ni plazo que no se venza, el día de la charla llegó. Buscando ser efectivo, hice un remix de ¡LO LEO Y NO LO CREO!, donde incluí una pequeña introducción de los derechos del lector, luego algo de magia (sí, magia, aunque ustedes lo duden), después el ejercicio de lectura "Me gusta leer", con diferentes signos y con diferentes voces y humores, lo que siempre resulta divertido para los chicos.
Después les comparto tres historias de diferente manufactura: meramente oral de la aventura de Odiseo y el cíclope Polifemo, la lectura del texto "un cuento de amor y amistad", y el relato de la aventura de los molinos de viento, del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, acompañado de su fiel escudero Sancho Panza, Rocinante y el Rucio, a través de diez ilustraciones que fui mostrando con el apoyo de mi cuasi famoso "Kamishibai" (que es de Marbey y que lo presumo cuantas veces puedo).
Por último, y quizá para mi los más significativo, partimos de una nube de papel reciclado, para terminar contando historias tan diversas e ingeniosas, que en lo particular me hicieron las mañanas verdaderamente entretenidas. Hubo historias de tiburones devora camiones, de platillos voladores, de gusanos armados, de fantasmas y peces mágicos, submarinos y tanque de guerra, princesas y dragones, y muchos pero de verdad muchos animalitos aéreos, terrestres y marinos.
Los niños resultaron grandes entusiastas en esto de contar cuentos, y no es para menos. Estamos hechos de historias desde siempre, desde que el hombre pintaba en las paredes de las cuevas intentando decir algo, perpetuarlo. No me interesaba la ortografía (que era bastante deficiente) sino el simple acto de contar, de inventar por encima de si se redactaba de manera correcta o no. Mi idea era la de recuperar esa posibilidad de imaginar las cosas más inverosímiles que se les ocurriera. Si me ponía a corregir la ortografía es probable que aún estuviera en "el queso", intentando "componer" lo escrito..
Me di cuenta de que los niños tienen ganas de contar historias, de ser escuchados, pero es tan corto el tiempo de escuela, y tan pocos los espacios en ella para lo lúdico, que cualquier momento es una posibilidad para "destramparse" y llamar la atención de alguna manera. Cuando les pedí elegir una palabra mágica, ellos contestaron (invariablemente) "por favor". ¿Y el "abracadabra"? ¿Y el "sin salabin"? ¿Y el "ábrete sésamo"? Ya no aparecen dentro de las Palabras Mágicas. Recuperamos algunas como: "archirrequeterrecontrarrico" "parangaricutirimícuaro" y "abracadabra patas de cabra", tres "palabrarismos" que hicieron muy bien su trabajo, a la hora de hacer aparecer y desaparecer personajes de un libro mágico que tanto me ayuda para reencantar a los chicos, y reconciliarlos con la lectura.
Otro detalle fue comprobar lo que se dice de que los hijos son el reflejo de sus padres, los alumnos son el reflejo de sus maestros. Hubo salones de una atención que rondó lo idílico, y no hablo de una atención forzada, sino de un genuino interés por lo que ahí sucedía, tanto, que se cumplían casi las dos horas y ellos ni en cuenta de tan entretenidos que estaban armando sus historias. Pero hubo los casos donde los chicos no se enganchaban, o eran intermitentes, y cuando estaban atentos se les daban contraordenes que los terminaban alterando. Sin embargo al final se logró que todos los asistentes de primaria participaran de manera activa, respetando sus modos, lo que de alguna manera les dio confianza para atreverse a contar.
Las participaciones, como escribí líneas arriba, fueron en lo general bastante constructivas, ofreciendo una idea que más bien era un pretexto para contar lo que a los chicos les interesa. Y sí, en los dibujos hubo pistolas y rifles, pero fueron los menos. ¿Será que es así como nacen los cuentos? ¿En el desorden ordenado? Opino que sí. Y opino también de que no hay suficientes estrategias de promoción de la lectura y la escritura, además de las ofrecidas en los libros de texto. Hay varias y variadas maneras de trabajar para lograr no solo alumnos alfabetizados, sino para lograr lectores letrados, que sean capaces de dar su propia opinión a partir de construcciones propias.
Coincidimos en que no solo se leen libros, también se leen paisajes, sonidos, rostros, revistas, periódicos, el televisor y la radio, la música y hasta una mirada. ¡Se lee todo! Entonces nosotros somos lectores, y también escritores. La prueba para saber si el esfuerzo generado por los chicos valió la pena, será la convocatoria para concursar en la creación de cuentos cortos, que la maestra Blanca Ruth y la maestra Gloria Velázquez lanzarán en breve. Espero y en la elección ponderen la originalidad de las historias, su ingenio, por encima de lo meramente gramatical, porque eso se puede corregir después. La idea es instaurar un concurso que más adelante sea parte de las actividades creativas de la escuela, y que llegue para quedarse.
En lo particular fue una experiencia de verdad enriquecedora (y no lo digo de dientes para fuera), llena de sorpresas gratas y de alimento para nuevos talleres. Lo ideal sería de que la mayor cantidad de escuelas se dieran el tiempo para ejercitarse en el bonito arte de la creatividad, de la escritura y de la lectura. Se debe de recuperar la importancia de la educación artística, que en los últimos años ha sido minimizada, hasta considerarse una asignatura "menor", donde se debe de poner siempre una calificación de diez, porque no es tan importante como las demás asignaturas.
Cabe hacer mención de que los materiales utilizados fueron de recicle, y que también en breve serán exhibidos dentro de la escuela, en forma de nubes y de cuentos, que pueden visitar (me imagino) si así lo desean. También considero conveniente decir que los ejercicios me fueron enseñados y compartidos por diferentes maestros y en diferentes lugares, mismos que llevo compartiendo a su vez con maestros de escuelas primaria y secundaria, además de promotores culturales de las casas de cultura del Centro Estatal de Lengua, Arte y Literatura Indígena, desde hace cuatro años.
Acá el resto de las fotos de la sección primaria, imágenes que fueron capturadas por la maestra Blanca Ruth Esponda, para deleite de mi Ego, y para constancia de lo realizado para este blog de promoción de la lectura. Ojalá pueda volver para hablarles de la lectura para la vida, pero no a los alumnos, sino a los profesores, para motivarlos a dar un pequeño golpe de mano a sus actividades, y se sumen a esta búsqueda de lectores letrados.
Fotos más abajo, les comparto también una pequeña reseña de lo visto el último día de taller, con los chicos de primero de secundaria.
Por último, nos dimos cita con los chicos de primero de secundaria, pero en un lugar distinto, el auditorio. dejamos de lado "el queso" porque la dinámica con los adolescentes sería distinta. Contarles la historia que gira alrededor de la letra V, y provocarlos un poco con el asunto de la ortografía, pero de manera creativa.
¡LO LEO Y NO LO CREO! pero con otra sustancia, que culminó en la creación de textos breves a partir de un detonante, que en este caso fueron sobre historias fantásticas, lo que les llevó a crear historias de verdad potentes, que trabajadas podrían ofrecer cuentos con una originalidad destacada.
Como les decía, abrimos con la historia de la letra V, y lo que le rodea, y después continuamos con una dinámica denominada MONDONGO. El nombre es simplemente eso, un nombre, aunque ahora que lo pienso bien resulta un mondongo de palabras y ocurrencias de verdad chistosas.
En el Mondongo se busca que los chicos apelen a sus conocimientos de palabras, a su correcta escritura y a su trabajo en equipo. Es un concurso donde de verdad se logra que algunas palabras se corrijan por el mero hecho de hacerlas evidentes. Hasta que uno no pasa un momento embarazoso no se corrije, y este ejercicio destapa varios de estos casos.
Después se ofrecieron dos detonantes narrativos, con el tema de fantasmas, que les comparto a continuación:
¡Que extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada!
La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.
-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!
-A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha.
Pasó a través de la puerta y desapareció.
Al caer la tarde dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo :
-Este lugar es siniestro. ¿Usted cree en fantasmas?
-Yo no - respondió el otro -¿Y usted?
- yo sí - dijo y desapareció.
Por último, se les ofreció este inicio, o final, según se eligiera, para continuar una historia que dio resultados por demás interesantes:
El ángel de la guarda le susurra a Fabián, por detrás del hombro:
-¡Cuidado, Fabián! Si pronuncias la palabra Zangolotino ¡desaparecerás!.
- ¿Zangolotino? -pregunta Fabián, y desaparece.
Al final de la sesión, di por concluida la jornada que comenzó aquel triste día de enero, como una pequeña charla sobre cómo nacen los cuentos, y termino en una semana repleta de historias orales y escritas, que alegraron mi corazón y el de varios de sus participantes.
¿Y yo? ¡Feliz como una lombriz! En próximos días llegará mi querido amigo Zopilote, a quien esperan con ansias. Y yo trataré, para la otra, de llevar una fotografía de Hugo Torongo Tortugo (mi tocayo) y así convencer de una vez por todas a sus miles de fans, de que yo no soy él, aunque sería un grande honor representarlo. Sin más me despido de ustedes... Por mejores lectores.
miércoles, 1 de marzo de 2017
Amorosos en la Pedagógica
Cada vez que mi querido amigo, el Doctor Derly Recinos de León me llama para invitarme (lo que sea y a donde sea), siempre le digo que sí, aunque algunas veces le he quedado mal. Sin embargo, en ésta ocasión no fue así. El Doctor me llamó para invitarme a charlar en el auditorio de la UPN, con motivo del día del amor y la amistad.
"Vas a dar una conferencia", me dijo. ¡Ah burro!, contesté. YO sé poco del amor, y lo poco que sé no es nada alentador, ni mucho menos da para una conferencia, que de seguro solo me demostraría el grado de falta de remordimientos que me caracteriza. "Vos vení y acá miramo qué es que vas a decir". Y como ya dije antes, si mi compadre, amigo y doctor me asegura algo, yo le creo.
El día esperado llegó, y antes de las once de la mañana, me encontraba encaramado en el automóvil de mi compadre amigo y doctor, quien fue muy amable (acá el adverbio fuera del paréntesis y el que se encuentra acá dentro, se justifica contundentemente). Llegamos a la UPN con el tiempo suficiente para beber un agua fresca, y ver algunas de las actividades que se desarrollaban dentro de la universidad. La poeta y docente, Elda Pérez Guzmán, nos recibió con la generosidad a flor de piel.
Llegada la hora, nos dirigimos al auditorio, donde nos esperaban un grupo de curiosos estudiantes, por ver qué carajos íbamos a decir, dos poetas (Derli y Elda) y yo (el Hugo). Al final de cuentas, y como bien dijo mi compadre, amigo y doctor, el tema estaba claro: Amor. La emoción regente tan cacareada por los narradores, puesta en bandeja para que nos subiéramos a la ola de ese día.
El Doctor Recinos de León dio inicio a la charla con el punto de vista químico de lo que se llama amor. Aparecieron la dopamina, la oxitocina y otros "inas" que partieron plaza, para después llegar al mismísimo Darwin, y a la selección natural de las especies. La poeta Elda Pérez Guzmán dio lectura a varios poemas de Jaime Sabines, y el doctor no se quedó a trás, y leyó algunos otros, bastante buenos, para rematar Elda con poesía de su ´propia cosecha. A cada texto, los muchachos escuchaban atentos, y recibían con agrado la lectura, y algunos hasta escribieron algún fragmento de su particular interés.
¿Y yo, de qué iba a hablar? Pues nada más y nada menos que de los sexo amarres, los videntes y brujos que ese día ofrecían promociones especiales para acercar a la mujer amada, para quitar embrujos y provocar pasiones insospechadas. También les recomendé comprar un "kit" en el mercado del Calvario, en específico, en el puesto de Don Cheo, el mayor proveedor de apliques esotéricos de Tuxtla Gutiérrez, y allende fronteras. Por último di lectura dos cuentos de mi librito biliyin, y posteriormente regalamos tres libros para quien respondiera algunas sencillas preguntas, cosa que hicieron los muchachos de manera rápida.
También participé de jurado, y elegimos a tres ganadores de entre varios, que gracias a una carta cargada de amor, lograron ganar el certamen. No hay más que decir al respecto de éste día, que en lo particular fue para mi, de gran divertimento.
Y no, no sé nada del amor.
"Vas a dar una conferencia", me dijo. ¡Ah burro!, contesté. YO sé poco del amor, y lo poco que sé no es nada alentador, ni mucho menos da para una conferencia, que de seguro solo me demostraría el grado de falta de remordimientos que me caracteriza. "Vos vení y acá miramo qué es que vas a decir". Y como ya dije antes, si mi compadre, amigo y doctor me asegura algo, yo le creo.
El día esperado llegó, y antes de las once de la mañana, me encontraba encaramado en el automóvil de mi compadre amigo y doctor, quien fue muy amable (acá el adverbio fuera del paréntesis y el que se encuentra acá dentro, se justifica contundentemente). Llegamos a la UPN con el tiempo suficiente para beber un agua fresca, y ver algunas de las actividades que se desarrollaban dentro de la universidad. La poeta y docente, Elda Pérez Guzmán, nos recibió con la generosidad a flor de piel.
Llegada la hora, nos dirigimos al auditorio, donde nos esperaban un grupo de curiosos estudiantes, por ver qué carajos íbamos a decir, dos poetas (Derli y Elda) y yo (el Hugo). Al final de cuentas, y como bien dijo mi compadre, amigo y doctor, el tema estaba claro: Amor. La emoción regente tan cacareada por los narradores, puesta en bandeja para que nos subiéramos a la ola de ese día.
El Doctor Recinos de León dio inicio a la charla con el punto de vista químico de lo que se llama amor. Aparecieron la dopamina, la oxitocina y otros "inas" que partieron plaza, para después llegar al mismísimo Darwin, y a la selección natural de las especies. La poeta Elda Pérez Guzmán dio lectura a varios poemas de Jaime Sabines, y el doctor no se quedó a trás, y leyó algunos otros, bastante buenos, para rematar Elda con poesía de su ´propia cosecha. A cada texto, los muchachos escuchaban atentos, y recibían con agrado la lectura, y algunos hasta escribieron algún fragmento de su particular interés.
¿Y yo, de qué iba a hablar? Pues nada más y nada menos que de los sexo amarres, los videntes y brujos que ese día ofrecían promociones especiales para acercar a la mujer amada, para quitar embrujos y provocar pasiones insospechadas. También les recomendé comprar un "kit" en el mercado del Calvario, en específico, en el puesto de Don Cheo, el mayor proveedor de apliques esotéricos de Tuxtla Gutiérrez, y allende fronteras. Por último di lectura dos cuentos de mi librito biliyin, y posteriormente regalamos tres libros para quien respondiera algunas sencillas preguntas, cosa que hicieron los muchachos de manera rápida.
También participé de jurado, y elegimos a tres ganadores de entre varios, que gracias a una carta cargada de amor, lograron ganar el certamen. No hay más que decir al respecto de éste día, que en lo particular fue para mi, de gran divertimento.
Y no, no sé nada del amor.
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